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El castillo de Bran, es el que se describe y se tomó como inspiración en la novela de Drácula

Para sumar los lugares en torno a la novela y el personaje, nos queda recorrer en imágenes el castillo de Hunyad (también conocido como Castillo Corvin, o de Hunedoara) y su historia ligada a Vlad III, personaje histórico que inspiró la historia de Drácula. El castillo de Hunyad también está en Transilvania y se ve monumental, como un sitio de cuento (de estilo gótico en sus interiores, aunque de estilos variados en el exterior según las etapas históricas).

Posee un acceso sobre un puente en madera, enormes torres y un emplazamiento elevado que lo mantenía resguardado de asedios, pero sobre todo un aspecto que le ha valido para convertirse en una de las siete maravillas de Rumania.

La conexión del castillo con la historia de Drácula tiene explicación en que durante años funcionó como cárcel, lugar de reclusión en donde se cree que estuvo por varios años Vlad III (o Vlad Tepes, el Empalador). Vlad Tepes fue un príncipe de Valaquia (la región que hoy está al sur de Rumania) que se hizo famoso sobre todo por los impiadosos e implacables castigos que brindaba a sus enemigos (hechos que no lo eximieron de convertirse en un héroe nacional de Rumania).

Fue su figura la que inspiró la historia de Drácula, y para los amantes de ésta novela, probablemente sea un sitio imperdible.

Aunque el sitio es de gran valor histórico, vale decir que lo que vemos es el resultado de una restauración “moderna” luego de un destructivo incendio.

Se encuentra en la ciudad de Hunedoara.